Me siento tranquilo

El otro día un compañero me decía que dejara todo botado y que me dedicara a trabajar en mi memoria. Siguiendo su consejo, a día siguiente no fui a trabajar, y me quedé en la casa viendo el sistema que administro a través de Internet.


Y pasó lo que no tenía que pasar. El sistema colapsó por una sobrecarga de usuarios debido al cierre del semestre. Me llamaron al celular para que lo revisara, y al final estuve tratando de solucionar el problema hasta las 2 de la mañana.

Al día siguiente fui a la premiación del Departamento de Deportes de mi Universidad, y mientras estaba en la ceremonia, donde me entregaron un recuerdo por mi participación como ajedrecista, mi celular sonaba y sonaba.

Esta vez, la sobrecarga de mi sistema tenía a todos los departamentos de la U con problemas, así que tuve que correr a mi oficina y aplicar medidas de emergencia. Nuevamente terminé a las 3 de la mañana haciendo cosas en el compu, pero se solucionó todo gracias a la gran ayuda del genial Jaime.

A pesar del problema, siempre estuve tranquilo, no me sentía presionado ni con sentimiento de culpa, y en vez de complicarme se me ocurrieron un montón de ideas para sacar adelante este y otros problemas.

Es raro pero siento una tranquilidad que hace tiempo no tenía. Ha vuelto mi optimismo...

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