No puedo creer que esté a punto de escribir sobre este tema, pero la verdad es que la técnica de la oveja fue la conversación de la semana, y en realidad es un tema que siempre va y vuelve con facilidad a pesar de la contingencia que esté viviendo. Es que como algunos saben, desde el martes no he parado de hablar sobre una decisión laboral que debo tomar, sus pro y sus contras, pero aún así, la técnica de la oveja sigue siendo noticia. Mis amigos me critican que tengo la mala costumbre de hacerme amigo de las mujeres en vez de ir directo al grano en su conquista, en una alternativa que en nuestro grupo denominamos la técnica samurai. Lanzarse con todo y no preocuparse por quedar mal parado. Al contrario, mi forma de actuar siempre ha sido esperar y analizar la situación, y nunca actuar a menos que la cosa se caiga de madura, técnica que mis amigos denominan de la oveja que se mezcla en el rebaño como una más y nunca ataca. Durante la semana nos tocó compartir algunas cervezas en un loc...