jueves, marzo 23, 2006

Marzo

Este viernes 24 tenemos reunión en Valparaíso. Me encanta la vista al mar que tiene la Casa Central de mi Universidad. Tal vez les traiga algunas fotos de aquello.

Según mis cálculos queda casi una semana para entregar un informe bien interesante que tengo que hacer. Probablemente en la reunión me comprometa con algunas otras cosas, y además el lunes empiezan mis clases de chino mandarín.

Al principio miraba con recelo la idea de estudiar chino, porque dicen que es difícil, que no tiene alfabeto, y además me queda lejos de la casa. Pero en la vida hay oportunidades que deben ser aprovechadas. En el verano ya dije que no, porque no quería suspender mis vacaciones para quedarme estudiando chino. Ahora que se nos presentó la oportunidad por segunda vez, mi olfato me dice que debería intentarlo.

A medida que se acerca la fecha de las clases, se me ocurren algunas ideas locas, como aprender lo básico y viajar a China, armar un negocio e incluso ir a practicar al mal chino que hay en el centro. Un lugar donde solo atienden personas asiáticas, con cero dominio del español.

Marzo se va, con el peso de la fecha límite para el informe, pero con la liberación de saber de que por fin llegará un sueldo después del receso veraniego, y que podré pagar las cuentas, línea de crédito, recuperar mi teléfono, e incluso si Dios quiere, comprarle una batería al Notebook.
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