martes, enero 17, 2006

Mini Break

Estos días no he tenido ganas de escribir... no sé por qué. Mucha política puede ser, mucho arreglo y desarreglo del computador, pero también un poco de aire libre y amigos durante el fin de semana.

El viernes fuimos al cine con mi amigo Cristián, su hermano y una amiga de ellos. Estuvo entretenido pero yo andaba en otra. No sé si es el cansancio, pero como que mi cabeza no funcionaba y hasta me pasé un ceda el paso y no vi a tiempo una luz roja lo que me hizo frenar casi encima las dos veces. Mejor me vine para la casa inmediatamente ya que mi coordinación andaba mal, me sentía desconcentrado. Sigo siendo un tipo seguro como conductor, cero accidentes y mil reflejos, pero mis pasajeros igual se asustan o se espantan con mis virajes raros o con mi lentitud de 40km/hr en zonas de 40. (Soy extremista lo sé)

El sábado nos volvimos a juntar con Cristián, pero esta vez mejor fui en micro y metro. Una hora y media de viaje, con trote incluído por culpa del atraso. Correr me hizo bien, porque sirvió de calentamiento para el partido de futbolito que me ayudó a botar las tensiones. Jugamos bien y ganamos, como pocas veces había ocurrido. El otro equipo era sub 50.

Eso terminó con conversaciones sobre estrellas y demases. Quedé con gusto a poco porque pasó la micro de vuelta y ya era muy tarde. Me había comprometido a ir donde mis tíos a jugar dominó y cumplí. Curioso viaje entre Macul y Maipú, con unos drogadictos que me metieron conversa y me hicieron pasar algo de susto. Uno de los tipos se puso a orinar en los últimos asientos, pero por suerte me pude bajar disimuladamente y luego de caminar durante unos 10 minutos por un barrio muy peligroso y de noche, llegué bien a mi destino.

Nuevamente gané, esta vez a mi papá y a mi tío Eugenio quienes siempre me ganan. Me reí bastante, y aunque después otro tío me sacó del juego al ganarme categóricamente, me quedé conforme porque todos lo pasamos muy bien.

El Domingo fueron las elecciones y la mesa de votación estaba vacía. Mucho calor y mucho sueño. Algo de mañas por haber dormido poco, pero hice un descubrimiento interesante. El Internet sí funciona en mi celular nuevo. (No como en el anterior que a pesar de haberlo comprado con esa característica nunca me pude conectar) Si hasta vi TVN en vivo desde mi teléfono móvil, y revisando la página de movistar encontré que puedo usar el celular para conectar el notebook a Internet por una especie de prepago de 2 mil pesos diarios o 12 mil pesos semanales.

Sacando cuentas, ir a un centro de Internet por 4 horas, me sale las mismas 2 lucas, así que no es malo pagar una conexión por 24 horas desde mi celular. Y si la cosa funciona, se puede hacer la inversión por 2 semanas, con el fin de poder abandonar Santiago con libertad y sin dejar de controlar los servicios de Ecuador, Valparaíso y Santiago a través de la red. Además, también podría trabajar en la famosa tesis desde el sur, arrancando del calor.

Finalmente, ayer pensaba en lo fácil que sería decir "No quiero escribir, estoy en otra" pero no es tan entretenido cuando uno es el que quiere leer. En fin, ese es otro tema que tal vez guarde para mañana.

Saludos!
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