viernes, diciembre 26, 2014

Separado

El título lo dice todo, pero la verdad es que desde el 26 de octubre del año 2014 que estoy separado de mi ex esposa, aunque legalmente seguiremos casados un rato hasta que la ley permita sentenciar el divorcio definitivo.

Las razones del distanciamiento son tan variadas como el arcoiris pero en estas decisiones, al igual como pasa en los grandes conflictos, lo que pasa es un conjunto de hechos desafortunados que van generando tensión hasta que acontece un hecho puntual que gatilla todo. En nuestro caso, el detonante fueron unas fotos con compañeras de trabajo que no le gustaron a mi ex, y que la molestaron tanto que me pidió abandonar la casa, y yo ya bien aburrido de todo, me fui y no regresé más a vivir con ella.

Para mis estimados lectores, que son pocos pero muy estimados, les comento que estoy súper bien y tranquilo con mis acciones. Quizás mi gran pecado puede ser que en algunos días evito llamar por teléfono a la casa porque me carga hablar con mi ex, a pesar de que he mantenido la mejor disposición y voluntad para ayudar hasta ahora. Y digo hasta ahora porque ayer me anduve molestando mucho por ciertas actitudes que ya no me parecen adecuadas y terminé poniéndome en modo furioso negando por primera vez una ayuda puntual.

De esto último no me siento orgullo pero imagino que es parte del proceso y que alguna vez me iba a pasar. Sin embargo espero que el 2015 sea un buen año en lo personal, ya que el 2014 laboralmente fue espectacular con tremendos resultados y crecimiento, pero en lo familiar terminó como un tornado viviendo nuevamente en la casa de mis padres y lejos de mis hijas que adoro.

Es precisamente por ellas que tomé la decisión de dar un paso al costado y buscar lo mejor para mí. Se que suena extraño, pero si yo no estoy bien, será muy difícil que las pueda apoyar en su vida.
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