lunes, diciembre 04, 2006

Vamos por buen camino!

Siento que las cosas están cambiando y para mejor!

Luego de pasar por una racha de pensamientos negativos, mucha pena, depresión y un montón de cuestiones negativas que la experiencia me enseñó que es mejor no seguir mencionando, aunque ya lo había leído una y otra vez.

El mes pasado fue re complicado para mí, pero creo que aprendí cosas que ojalá me queden y me sirvan desde ahora en adelante. Muchas gracias a mis grandes amigos, aunque no lean esto jejeje

Un día raro... pero lleno de esperanzas

Bueno, hoy día las cosas partieron raras, ya que me quedé dormido y el agua salió helada. Sin embargo como mi nueva actitud implica ser un tipo positivo, no me quise influenciar por la situación, y me duché con el agua heladísima y partí camino a la oficina con la mejor de mis ganas.

En el camino, aunque me ganaron el colectivo, volví a repetirme que tenía que ser positivo. Estaba en eso cuando apareció un colectivo de la nada, con un chofer que me cae re bien y con el que me vine conversando todo el camino. Luego en la oficina mis primeros llamados telefónicos fueron un desastre y cuando logré convencer a un cliente, se me arrepintió después de haberme dicho que bueno.

Conociendo ejecutivos

Aunque la situación era mala, seguí adelante y me llamaron por teléfono para decirme que otra persona del banco me quería robar el único negocio que tengo seguro este mes. O sea, entré en pánico!! pero me propuse mantener la calma y solucionar la situación.

Ubiqué a la persona y al final vamos a trabajar juntos, porque casualmente era justo la ejecutiva que necesitaba ubicar para concretar el negocio. O sea, mejor imposible.

Y como mi nueva actitud implicaba llevarme bien con mi jefa, se me ocurrió contarle la situación y eso la hizo recordar que había otro ejecutivo de la red que tenía bases de datos para trabajar! Justo lo que yo necesitaba, así que partí a verlo inmediatamente al Plaza Vespucio.

Nuevamente el destino me ponía a prueba porque el pastel no estaba, a pesar de que había dicho que me iba a esperar. Di un par de vueltas, me tomé una bebida, llamé a medio mundo por el celular y cuando ya me iba, quise hacer una última jugada acercándome a la puerta a preguntar por el (aunque había casi jurado que no lo pensaba hacer por miedo a dar jugo)

Pero no fue necesario dar jugo, porque el pastel justo iba llegando desde los estacionamientos, y me reconoció. Cuento corto, nos pudimos reunir y salió todo bien!

Contento

Ahora tengo que seguir trabajando a full, con fe y esperanza para que las cosas salgan mejor! Creo que voy por buen camino, pero ahora lo más difícil será mantenerme y mejorar aún más la situación.

Vamos que se puede!
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