martes, diciembre 19, 2006

Diferencias entre un dia y otro

Ayer, tal vez presionado por la multitud de cosas que tenía en mente, pensé que el dueño de una empresa que tenía que visitar, no iba a estar temprano en su oficina, ya que me había dicho que trabajaba en su misma casa. Por lo mismo no llegué a la reunión y, entre otras cosas, eso coincidió con el autosabotaje a mi computador que duró hasta después de almuerzo.

Hoy, nuevamente perdí la mañana, ya que me levanté tarde. Sin embargo, me propuse hacer bien las cosas, y estaba tomando desayuno cuando me llamaron para avisarme que necesitaban que fuera a dejar unos papeles a una sucursal cercana de mi casa. En resumen, haberme levantado más tarde fue bueno, porque me permitió ir altiro a solucionar el tema.

Así que después de recorrer medio Santiago, en busca de firmas varias, llegué a la oficina alrededor de las 13 horas dispuesto a hacer algo por la vida. Reconozco que lo único que quería era irme para la casa, pero como ya aprendí este mes, había que seguir al pie del cañón hasta el último momento.

Justo estaba en eso, cuando me comunicaron que había un problema con uno de mis negocios donde el abogado, así que partí a solucionarlo inmediatamente. Luego me pidieron un informe, y a raíz de eso descubrimos que era posible revivir uno de mis negocios medio muerto. Finalmente, logré ubicar a otra persona que no pude pillar al día anterior y revivimos otro negocio más, así que lo que ayer había sido una tragedia, hoy se convirtió en renovadas esperanzas.

Son curiosas las semejanzas y diferencias entre un día y otro. Ayer perdí toda la mañana, y hoy día también, pero ayer mi autosabotaje posiblemente consistió en pensar tontamente en que las cosas me iban a salir mal, que no me iban a responder, o que no me iban a cumplir. Y precisamente eso pasó, todo se me corrió quizás porque estaba predispuesto a ello.

Hoy me decidí a ir al frente aunque todo estuviera perdido, y las cosas salieron mejor. Eso sí, la ayuda de los demás fue fundamental.

Aunque siempre he sabido que hay que pensar positivo, es increíble lo que cuesta hacerse el hábito de realmente pensar positivo sin autosabotearse a cada rato... Creo que el "no estoy ni ahí" del chino es maestro.
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