jueves, abril 20, 2006

Mi visita al oftalmologo

Si bien es cierto el lunes me quedé dormido, en realidad había dormido sólo 4 horas, por lo que mi día completo de computador, más las clases de chino mandarín me dejaron agotadísimo. Así las cosas, el martes dormí 5 horas, pensando que la hora adicional sería beneficiosa pero andaba con un sueño terribe. Nuevamente un día de puro computador, pero por ir a sacarle pica a J. y D. casi a las 21 horas, me entusiasmé con unas pruebas computacionales y me quedé en la U hasta las 22:30 cuando ya ni micros existen. (En Sta. María)

Las pocas horas de sueño, el exceso de computador, y más encima la mala idea de leer en la micro, trajeron como consecuencia que mi vista no dió más y la noche del martes prácticamente no podía mantener el ojo derecho abierto porque me dolía demasiado.

Asustado, pensé que además del problema en la vista, que vengo acarreando hace meses por culpa del computador, las pocas horas de sueño tenían la culpa. Para solucionarlo dormí más de 10 horas y al levantarme esta mañana no prendí el computador. Pero... el ojo seguía en estado grave, y ni hablar del momento en que se me ocurrió iluminar la casa, así que decidí no ir a trabajar, hacer un alto en mis actividades LCD e ir de una vez por todas al oculista para que me dieran de nuevo los lentes anti reflejos que alguna vez tuve.

Y tuve suerte... mi viejo fue a la misma consulta hace unas semanas y le dieron hora para 5 días después... a mí me atendieron hoy mismo, por lo que sólo tuve que esperar un par de horas. El doctor dice que tengo una buena vista, que mi problema es sólo cansancio visual por culpa del reflejo, que no necesito lentes, pero que sí necesito unos lentes de descanso.

La gracia me salió bastante carita, así que nuevamente auspiciado por la línea de crédito del banco me pude mandar a hacer los lentes y el próximo martes debería empezar a terminar mi calvario con el ardor del ojo derecho.

Ustedes se preguntarán qué hago aquí, si me duele tanto. Bueno, la verdad es que me puse las gafas veraniegas, disminuí el brillo al mínimo y me llené de gotitas para hacer soportable la molestia de la pantalla. Lo más penca, es que me molestan hasta los papeles blancos y la luz del metro, ni siquiera es exclusivo del computador.

Y como dice mi buen amigo J, los dolores de cabeza posiblemente se deban a la falta de "memoria"
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