miércoles, abril 26, 2006

El tiempo (Cronológico)

Hace unos días pensaba en la inconveniencia del sueño y del cansancio. Dormir me quita tiempo, aunque no lo puedo evitar porque cuando me da sueño soy un cero a la izquierda.

Mi amigo Cristián, compañero de voladas filosóficas, me decía que debería existir una especie de elixir que al ser tomado nos devolviera las energías inmediatamente. Me acordé de las semillas del ermitaño que aparecían en Dragon Ball Z, donde a los heridos de muerte les daban una semilla y revivían llenos de energía y con sus heridas completamente sanadas.

Ayer comparaba los 25 minutos que demora un auto entre mi trabajo en Santa María de Manquehue y mi casa, versus las dos horas y media que demoro vía transporte público. Indignado y lleno de impotencia esperaba durante unos 45 minutos que pasara un transantiago, algo que se está haciendo cada vez más común lamentablemente. Al mismo tiempo veía pasar velozmente a los motociclistas que eludían ágilmente cada uno de los tacos respectivos.

Cansado, molesto, enrabiado por la pérdida de tiempo inútil, sumé las 5 horas diarias perdidas en transporte y llegúe a un total de 25 horas semanales. 4 días de 24 horas al mes, 48 días completos al año. Con una moto recuperaría por lo menos la mitad. Prácticamente un mes completo de productividad. Dos meses, si tomamos en cuenta que uno produce en días de 12 horas, y el resto del tiempo duerme y come.

4 meses perdidos al año en transporte...

En fin, venía enojado pero en la casa me encontré con las maletas de mi madre y mi hermana. Viajaban de urgencia al sur a ver a mi abuelita que podría estar en sus últimos días de vida. Un tiempo que también se termina...
Publicar un comentario

Google+ Followers