martes, marzo 21, 2006

Después de la tormenta viene la calma

Y pasó lo que tenía que pasar, me quedé dormido pero ya me siento más descansado por lo menos... Veo el mail y está más relajado que ayer. Es buena hora para levantarse y rendirle algunos honores a la tesis en este día.

A primera hora me llama un amigo y me cuenta que le robaron el auto. Por suerte apareció al día siguiente pero sin asientos y sin batería. Los carabineros le dicen que está en el 0,00001% (exageré el dato) de personas que recuperan su auto inmediatamente. Apareció en una población por Peñalolén.

Lo anterior me confirma que el gasto del seguro del auto es una buena inversión. Ya no me preocupa tanto que me choquen cuando ando en el auto de mi papá, sino más bien me preocupa que me lo roben, así que tener seguro me tranquiliza un poco en ese sentido.

Creo que si me alcanzo a comprar un autito de aquí al próximo año, voy a tener que incluir el costo del seguro dentro de la inversión.
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