martes, febrero 21, 2006

Enfermo en Santiago

Creo que la fiebre ya pasó, y sólo queda un pequeño dolor de cabeza producto de las pocas horas de sueño... La garganta me duele más que nunca, pero por lo menos ya puedo respirar sin dolor.

Así están las cosas en mi regreso a Santiago, donde me enfermé luego de mi frustrado paso por Chillán. El sol del viaje de regreso al Campo cuando no encontré pasajes, más los excesos en las comidas, y quizás el agua de la piscina, me complicaron un poco. Parece que los que se quedaron veraneando también están resfriados así que me deben haber pegado el asunto.

Ya me siento más normal, aunque resfriado. Confieso que ayer en algún momento me urgí ene y casi me voy al hospital pensando que me podría haber dado hanta virus o alguna enfermedad mortal en el sur. Fue interesante pensar en la muerte durante algunas horas, y definitivamente no me quiero morir aún.
Publicar un comentario

Google+ Followers